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Los bajos precios del petróleo debilitan geopolítica de Donald Trump

Los bajos precios del petróleo debilitan geopolítica de Donald Trump

Guiados por el principio regulador que rige las operaciones en Wall Street, según el cual No hay nada más miedoso que un dólar, ante el avance del Covid19 los inversionistas han optado por huir de significativos portafolios petroleros de Europa y dejar en la quiebra a muchas empresas estadounidenses productoras de petróleo esquisto.

La errática gestión de la pandemia aplicada tanto en EEUU como en Europa presionó hacia la baja los precios del petróleo, los cuales ya se encontraban debilitados por el exceso de oferta echado al mercado por Arabia Saudita, interesada en golpear a Rusia y debilitar la competencia de las empresas estadounidenses productores de crudo esquisto, que representan 65% del negocio petrolero de ese país.

Sobre los precios ya incidía el aumento de la producción de esquisto, cuyas empresas erguidas por los préstamos bancarios a tasas ínfimas habían logrado, desde 2010, la denominada “Revolución del shale”, que Trump anotaba como evidencia de la independencia energética de EEUU.

“Vamos a producir tanta energía como podamos, tan limpiamente como podamos y de la manera más económica posible. Y pase lo que pase con el precio mundial del petróleo, pase lo que pase con el precio mundial de lo que sea, realmente no importa”, dijo Dan Brouillette, vicesecretario de Energía de Estados Unidos, en octubre de 2019, cuando se habían convertido en el mayor productor de oro negro del mundo, con 12,3 millones de barriles diarios, tras duplicar su producción en diez años.

En ese momento, la Agencia Internacional de Energía alertaba que por efecto del poderío estadounidense la oferta supera con creces a la demanda, lo que puede tener un impacto significativo en los precios (a la baja). “La Opep se enfrenta a un superávit abrumador”, advirtió esta institución.

“El fracking parece ser una gran burbuja alimentada por deudas, y los intentos de ajustar las cuentas probablemente estén condenados al fracaso”, dijo el premio Nobel Paul Krugman, cuando los precios del barril aún estaban en positivo.

Tal cual. El exceso de oferta petrolera causó el desplome de precios y puso en aprietos a las compañías de esquisto. El experto Lutz Kilian, asesor senior de la Reserva Federal de Dallas en materia energética, citado por eleconomista.es, calculó que el petróleo de Arabia Saudí genera beneficios para el reino hasta que barril cae por debajo de 10 dólares, mientras que en el caso de Rusia este punto está en los 25 o 30 dólares.

La Reserva Federal de Dallas, EEUU, muestra que el precio de equilibrio de los productores de petróleo de esquisto está entre los 46 y los 52 dólares por barril, con una media de 49 dólares.

«Esto significa que pocos productores de petróleo esquisto serán rentables si los precios del petróleo se mantienen en los 30 dólares lo que resta de año. Las compañías que no sean rentables no podrán atraer suficiente capital para continuar con sus operaciones», asegura el experto de la Fed. El precio del Wets Texas Intermediate está algo por encima de 22 dólares el barril.

El portal ámbito.com anunció la quiebra de Whiting Petroleum a comienzos de abril pasado (empresa fundada en 1980 cuyos principales accionistas son los gigantes de las finanzas BlackRock, State Street Corporation y Grupo Vanguard), mientras que la firma Chesapeake Energy (Dodge & Cox Inx, Grupo Vanguard, BlackRock, State Street Corporation) informó que no distribuirá dividendos.

“Occidental Petroleum, por su parte, (Grupo Vanguard, Franklin Advisers, SSgA Funds Management, BlackRock) planteó un plan de reducción de sueldos, mientras que las acciones de Oasis Petroleum (BlackRock, Grupo Vanguard, Goldman Sachs, State Street Corporation) se desplomaron hasta un valor de u$s0,20”, dice.

En medio de este panorama, la reacción de Arabia Saudita ha sido invertir miles de millones de dólares en la compra de acciones de compañías petroleras europeas, entre ellas, Equinor AS (Noruega), Royal Dutch Shell PLC (Reino Unido – Países Bajos), Total SA (Francia), Eni (Italia).

El fondo de riqueza soberana de Arabia Saudí también compró acciones de Canadian Natural Resources Ltd. y Suncor Energy Inc., dos importantes empresas canadienses petroleras, en medio de la crisis de precios, escribió la agencia Bloomberg.

La participación saudita en las empresas occidentales tiende así restar influencia de EEUU en la orientación del mercado, al transformar sus posiciones en dólares en tangibles activos petroleros, una acción que a mediano plazo podría debilitar al dólar y crear escenarios para maniobras de mercados con repercusiones geopolíticas.

Otro tanto ocurre con el apoyo electoral de los estados petroleros. En un año de elecciones en los Estados Unidos, con un Trump que afirmó haber salvado “cientos de miles de empleos” cuando ayudó a negociar el revitalizado acuerdo de la OPEP+, las repercusiones políticas de tal golpe a la economía son significativas.

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